Creo En Mi Corazon

Creo en mi corazón, ramo de aromas que mi Señor como una fronda agita, perfumando de amor toda la vida y haciéndola bendita....

Piececitos

Piececitos de niño, azulosos de frío, ¡cómo os ven y no os cubren, Dios mío! ¡Piececitos heridos por los guijarros todos,...

La maestra rural

La Maestra era pura. Los suaves hortelanos, decía, de este predio, que es predio de Jesús, han de conservar puros los ojos y las...

Dulzura

Madrecita mía, madrecita tierna, déjame decirte dulzuras extremas. Es tuyo mi cuerpo que juntaste en ramo; deja revolverlo sobre...

Poema del hijo

¡Un hijo, un hijo, un hijo! Yo quise un hijo tuyo y mío, allá en los días del éxtasis ardiente, en los que hasta mis huesos...

Devuelto

A la cara de mi hijo que duerme, bajan arenas de las dunas, flor de la caña...

Con Tal Que Te Duermas

La rosa colorada cogida ayer; el fuego y la canela que llaman clavel; el pan horneado de anís con miel, y el pez de la redoma...

Me tuviste

Duérmete, mi niño, duérmete sonriendo, que es la ronda de astros quien te va meciendo....

Apegado a mi

Velloncito de mi carne, que en mis entrañas tejí, velloncito friolento, ¡duérmete apegado a mí! La perdiz duerme en el trébol...

Caricia

Madre, madre, tú me besas, pero yo te beso más, y el enjambre de mis besos no te deja ni mirar... Si la abeja se entra al lirio,...

Amor, Amor

Anda libre en el surco, bate el ala en el viento, late vivo en el sol y se prende al pinar. No te vale olvidarlo como al mal...

Riqueza

Tengo la dicha fiel y la dicha perdida: la una como rosa, la otra como espina. De lo que me robaron no fui desposeída: tengo la...