Quiero ser como el viento para viajar sin impedimentos y recorrer con mi aliento, todas las curvaturas de tu cuerpo......
Mía
Mía: así te llamas. ¿Qué más armonía? Mía: luz del día; mía: rosas, llamas....
¡Qué bien te siento bajar! ¡qué despacio vas entrando caliente, viva, en mi cuerpo, desde ti misma manando igual que una fuente,...
Tiernamente la joven mujer de cabello rojizo Conmovida ante tanta inocencia Le dijo a la rubia muchacha Estas palabras en suave...
Intentaré muy humildemente olvidarte, sé por ajena y propia experiencia, que el olvido es un proceso largo y creciente, siempre...
Ínsula
Mujer mía: quiero que tú y yo limitemos a una isla, unidas, nuestras dos vidas para descubrir las razones de Dios...
¡Ah, qué nidada de caricias salvajes descubrí! Guardadas en tu bosque desde el alba del mundo, esperaban la mano que llegara a...
Desflorada por la tormenta entregada a un viento de rafaguillas verdes......
No quiero oír tu voz, ni adivinar tu angustia desde el destierro, ni revivir en momentos de celo o de locura aquella nuestra...
Dueña de los crepúsculos, tú en mí todo lo sabes y me has visto llorar. conoces mi congoja cuando la tarde llega meciendo entre...
Nueva, impoluta, pura, compañera de mañaneras risas, lejana madre-niña, fuente de la ternura, ancla de nuestras lágrimas y mutuo...
A estas alcobas de velada luz y lechos clandestinos, de la mañana hasta la demacrada madrugada las parejas acuden....












